Un día con aceites esenciales



Desde que conozco y utilizo los aceites esenciales he notado un aumento de mi bienestar en el día a día.  Al principio los iba introduciendo poco a poco, pero ahora que ya llevo más tiempo utilizándolos disfruto de ellos varias veces al día, porque la aromaterapia es mucho más que aromas, la aromaterapia es autocuidado, me ha permitido tener un mejor autoconocimiento de mi cuerpo y saber lo que necesita en cada momento. Ahora que me he acostumbrado a los olores puros de las esencias, de cada vez tolero menos los olores artificiales con sustancias químicas.
Ahora os voy a contar cómo los utilizo en mi día a día. 


MAÑANA 


Cuando me levanto, antes de empezar la jornada, dedico unos minutos a mi autocuidado. 
Hago unas respiraciones para conectar con el aquí y el ahora

Después elijo el aceite esencial. No utilizo el mismo aceite cada día, aunque a menudo elijo Gratitude. 
Me lo aplico tópicamente en una muñeca, lo activo con la otra haciendo círculos en el sentido de las agujas del reloj, llevo las muñecas a la nariz, lo inhalo y expando. El proceso de expansión lo hago tres veces. Después, mientras voy haciendo mis tareas, pongo el difusor. Normalmente, por las mañanas, suelo utilizar cítricos que ayudan a activarme. 
Algunos ejemplos son: limón, naranja, lima, citrus fresh, grapefruit… 


TARDE / NOCHE 


Una vez terminada la jornada, cuando llegamos a la tarde noche, me doy una ducha y agrego unas gotas de aceites esenciales al gel y champú. Al champú le suelo agregar Cedro, masajeo el cuero cabelludo para proporcionar al cabello un aspecto sano. Al gel también le echo unas gotitas y, dependiendo del día, voy cambiando los aceites esenciales así como lo voy sintiendo, aunque me gusta utilizar Release o Lavanda. 

A la hora de hacer la cena pongo el difusor para ambientar y empezar a bajar revoluciones después de un día intenso. Me gusta utilizar Cedro, Bergamota, Ylang-ylang, Frankincense, Copaiba… 

Antes de que los niños se vayan a la cama, también les pongo el difusor en la habitación con Lavanda, Mandarina, Gentle Baby o Peace and Calming para ayudarles a tener un sueño más reparador. 

Una vez he terminado de cenar y he acostado a los niños, me aplico algún aceite esencial en roll-on, para irme a dormir más relajada. Tengo algunos preparados, tales como Tranquil, Stress Away + naranja o Peace and Calming. 

Y cuando ya estoy en la cama, me tumbo boca arriba, cierro los ojos, hago unas respiraciones profundas, tomo conciencia de mi cuerpo, y doy las gracias por todo lo que tengo y todo lo que me ha aportado el día.

¡GRACIAS!

Magdalena Pons





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